viernes, 15 de marzo de 2013

Seminario Clínico 2013 - SINTOMA Y PULSION- Clase inagural de Enrique Acuña."Una época que vive la pulsión".






Instituto Oscar Masotta 
-Centro de Investigación y Docencia Corrientes-Chaco-

Apertura del Seminario Clínico, ciclo 2013: 
Síntoma y pulsión-Clínica actual de las neurosis-

Cometario

     El día sábado 16 de marzo se llevo a cabo la apertura del Seminario Clínico del Centro de Investigación y Docencia (C.I.D.) Corrientes-Chaco del Instituto Oscar Masotta. Dicha apertura estuvo a cargo del Director del C.I.D, Enrique Acuña, quien denominó a su intervención “Una época que vive la pulsión”.

Previamente se llevó a cabo la actividad de “Enseñanzas de los casos” con la lectura de dos fragmentos clínicos presentados por Malena Alvarenga y Su Schneider, practicantes que se desempeñan en el ámbito hospitalario de las ciudades de Corrientes y Resistencia. Esta presentación a su vez se enmarcó como parte de las actividades del Programa de Investigaciones Clínicas (P.I.C.) que se viene desarrollando desde hace  4 años. 

Los casos, comentados por Enrique Acuña, pusieron en juego temas cruciales de la práctica del psicoanálisis como el buen uso del control, el diagnóstico y la clínica diferencial neurosis-psicosis y el desprendimiento del caso como aquello que cae del paradigma clasificatorio. 

Enrique Acuña subrayó la pertinencia de este tipo de presentaciones en tanto, en los límites del discurso analítico, ponen en juego su transmisión. En este sentido, me parece importante destacar la operación analítica de constatar su eficacia extrayendo la enseñanza del caso, en contextos donde la eficacia se da por descontada y suele ser atribuida a los psicofármacos.

Bajo el título “Una época que vive la pulsión” Enrique Acuña se refirió a lo que definió como las bodas (de la época) con la pulsión. La ironía de Jacques Lacan, al preguntar ¿Cómo  vive una época la pulsión?, radica en volver vivificante lo que puede ser interpretado como mortífero,  al constatar que hay interpretaciones actuales donde se trata de explicar lo contemporáneo como puro cultivo de la pulsión de muerte. Al contrario, se trata de la pulsión como una banda de Moebius donde Eros y Tánatos son anverso y reverso.        
Esto se manifiesta como lo infinito del sentido y una reacción a ese infinito que se plasma, por ejemplo, en la evaluación como nombres puestos al goce en las clasificaciones y en las leyes que regulan jurídicamente el empuje pulsional.

Por lo tanto se produce una oscilación entre la ilusión de una disponibilidad infinita de los significantes, en lo que puede denominarse como el consumo del sentido, y el límite puesto por las clasificaciones que intentan nombrar para regular.

En este contexto, y dado que se trata para el psicoanálisis del Otro barrado, es decir de la falta de significante, se trata de ubicar la experiencia analítica a partir de un momento de vacío que angustia, y señala el movimiento mismo de la pulsión, y un segundo momento donde un relato puede producir un efecto que des-angustia. 

Para ello es necesario que aparezca el sujeto del inconciente, lo cual equivale a una operación de extracción del sujeto del inconsciente como singularidad diferente al individuo en la masa –con sus identidades yoicas- que lo ligan al par consumo-evaluación. Al final del análisis se localiza un real que Lacan llama  “el espacio de un lapsus”, con el tiempo de corte del inconsciente pulsional, donde se trata de hacer un par, un “aparejo” entre el sujeto y su goce.   

La apertura del ciclo 2013 del C.I.D. Corrientes-Chaco puso en juego, a partir de la transmisión de Enrique Acuña, una política del psicoanálisis  en la región donde la claridad expositiva va de la mano con entender que no se trata del consumo masivo de información sino de los efectos de formación en los practicantes del psicoanálisis que remiten más bien al saber paradójico del inconciente.
Christian Gómez


   



 
TEXTO PRELIMINAR



                                                                        Las bodas con la pulsión. (*)

            
                                                           Enrique Acuña

Señalo que como siempre los casos de urgencia me enredaban mientras escribía esto.
Escribo sin embargo, en la medida en que creo deber hacerlo,
para estar al día con esos casos; para hacer con ellos el par.
J. Lacan

“La angustia siglo XXI” es un tema que pusimos en juego en el programa de las Conferencias hospitalarias el año pasado porque que hay una permanencia de temas freudianos y lacanianos en relación a diagnosticar la situación de cada  “época”. La angustia es un antecedente a este segundo eje que vamos a tomar este año que es la pulsión. La angustia siglo XXI, podría matizarla con la vieja pulsión y el accionar del psicoanálisis frente a ella. Cómo se responde frente a esto que uno podría definir de entrada como un “hecho vacío de palabras”, pero que tiene en tanto hecho, una estructura posible, potencial de articularse a lo inconsciente.

¿Vivir la época o vivir la pulsión? 
En el programa del curso la pulsión aparece al final con relación al síntoma porque pensamos en el recorrido de la experiencia con el analizante. Se comienza por sacar a un sujeto de su pertenencia a como individuo de una masa y que no es sujeto del inconsciente aun. Porque cuando viene alguien a vernos, lo hace como persona que es parte de un colectivo social con determinados ideales, con una teoría de lo que va a ocurrir en el análisis, ya están moldeados, por la significación social en la medida que el psicoanálisis ya fué incorporado por la cultura.
El analista extrae al sujeto de esa masa de individuos, por eso el tema de la segunda clase es “La sociedad angustiada”. Luego seguimos con “Los nombres del yo: la falsa identidad que se refiere a que esos individuos vienen ya nombrándose con respecto a que hacen un diagnostico de su malestar, pero se nombran en tanto yo, con los nombres que el otro social le da a su malestar. 

Estos nombres son un listado de clasificaciones como ataques de pánico, adicciones, etc. Son atribuciones del yo, pero son falsas identidades, por eso requiere distingir la identificación a otra cosa, ello supone algo que es un resultado, una operación de nombrar. Luego la cuarta clase “Los nombres del Otro -una creencia que sabe”-  quiere decir, que a este sujeto extraído de la sociedad que había sido individuo y que ahora es sujeto del inconsciente, se le supone una creencia en el inconsciente que permite descifrar ese malestar. 

La última clase se trata de la experiencia del fin, de la articulación del síntoma con la pulsión, del síntoma en tanto es un nombre del otro del inconsciente, no es el nombre del otro social. Se toma el vacío pulsional de un modo diferente, y hay que ver si reduce la pulsión.Es el problema de si la pulsión es una reducción, un resto al final de la experiencia en tanto desimaginariza el teatro yoico y causa un desmontaje de la pulsión.Quiere decir que se ha montado en la entrada en la creencia con el Otro, se ha dicho algo de ese hecho vacio, y luego se ha desmontado, se ha perdido el brillo de ese montaje.

El Otro barrado: angustia o síntoma
Titulé la primer clase “Presentación y orden de razones: el Otro barrado”. Se trata de cómo se juega una dialéctica entre un primer momento sin sentido: es la angustia causada por el movimiento de la pulsión alrededor de un vacio. Luego el montaje de un relato significante que des-angustia. 

¿Qué es la pulsión en una determinada época? Lacan lo dice ironicamente “¿cómo vive una época la pulsión?, de modo que lo mortífero es vivificante según de donde uno lo mire y se disuelve así la idea de que el modelo pulsional freudiano es oposición entre pulsión de vida y pulsión de muerte. Mejor se traza como una banda de Moebius donde se disuelve el dualismo, vida y muerte son un verso y reverso. 

En nuestros esquemas didácticos, pensamos el modelo pulsional como un sistema dualista que implica formulaciones de opuestos. Mientras que en un sistema topológico como el que intenta localizar Lacan por ejemplo con ocho interior donde el objeto es externo e interno a una cadena;   se trata de la construcción de un sujeto que está dentro y afuera según la perspectiva. De ese modo pulsión de vida y pulsión de muerte se juntan en la frase “vivir la pulsión”. 

 La segunda pregunta es si puede haber síntoma sin inconsciente. Es correlativa a un desarrollo que hace Laurent acerca de que nuestra época es delirante porque se plantea como normal que puede haber conflictos sin interpretación, se ha perdido el espíritu crítico del conflicto. En un  artículo titulado “El delirio de un inconsciente sin síntoma”, retoma aquello de Lacan que todo el mundo está loco, que todo el mundo delira, porque el conflicto no es interpretable,  significa que hay momentos en la historia de las ciencias donde las respuestas al conflicto empiezan a ser otras que no sea la interpretación del síntoma por el lado de un Otro que descifre.

            La subjetividad de una época no está determinada por las condiciones del psicoanálisis,  sería confiar demasiado en el discurso analítico.Existe la producción del sentido por otros discursos. En “Una fantasía”, conferencia incluida en el libro Punto Cenit- Política, religión y el psicoanálisis- de J.-A. Miller, diagnostica la época en la que no hay una prevalencia de los ideales por sobre los sufrimientos y satisfacciones de cada uno. Esta era la confianza freudiana en el malestar en la cultura, que el aparato cultural iba a producir símbolos que domestiquen las pulsiones.  Miller toma como contrapunto a esta idea freudiana un texto de Lacan, de los años ´70,  “Televisión”, donde dice que lo que caracteriza a la época es la famosa  elevación al “cenit social del objeto a”. Ahora, en la época de la tecno-ciencia;  para todos hay objetos técnicos que dan satisfaciones sutitutivas.


Freud:      I (A)    Kultura                    Lacan:     a

                  Pulsión   Malestar                                     I (A)

Lacan invierte el planteo freudiano  y la pulsión como objeto “a” pasa a prevalecer sobre el ideal,  objeto “a” en términos de un objeto técnico que viene a suturar cualquier  división. El psicoanálisis se debe adecuar a esto. Ya no hay un analista simbólico como el freudiano que domesticaría con palabras el agujero de la pulsión, ni tampoco un analista solamente imaginario que daría sentido a todo. Un analista debería responder desde lo real, es decir de lo que no esta aun nombrado.

Si bien Miller plantea esta época comandada por objetos técnicos, no pierde de vista que perdura el síntoma, entonces hay un analista que responde como sinthome, que pone en juego tanto lo simbólico, lo imaginario como lo real, que tiene que manejarse con los objetos técnicos. Ejemplo es que  un analista no puede prescindir de la posibilidad que su analizante, a veces, recurra a los psicofármacos, y tiene que responder a eso.
Si es verdad que es una época en la que hay un empuje, hay que ver por qué se utiliza esa palabra. Freud usa la palabra drang para esto.¿Porque habría un empuje a consumir estos objetos técnicos? Por qué Freud diferenciaba el trieb pulsional, el Instinct del instinto del drang del empuje que tiene el movimiento pulsional?

La balanza de los nombres sinsentido
Se puede situar y diagnosticar esta época como balanza. Una balanza que oscila entre el empuje a un infinito sentido, y un efecto reaccionario a ese infinito. La reacción a este empuje es la época de la evaluación, que podría tener dos ejes; el de las clases y el de las leyes en el sentido jurídico, son dos formas de limitar ese empuje en donde el sentido podría desencadenarse al infinito. Este infinito del sentido no es “tengo más objetos técnicos”, es “tengo infinitos sentidos” como algo que yo puedo usar ad hoc,  a disponibilidad. Como si hubiera una estructura cuya disponibilidad significante fuera infinita. De modo que nuestra época oscila como un péndulo dialéctico entre:
 
                                                   Infinito sentido                                Evaluación                                          


                                      Feminización                                  Norma


                                      goces diversos                            Clasificaciones  y  Leyes


                                      Desorden de los nombres       “Este es tu nombre

Hay un universo del “infinito femenino”  que supone la ilusión que hay goces muy diversos sin límites. Por eso es una época cuyo paradigma sería “adictivo” porque ofrece infinitos sentidos como los objetos técnicos disponibles que no necesariamente son las sustancias, la droga, sino el consumo del sentido. Pero resulta que el mismo dispositivo del psicoanlisis puede favorecer ese goce de sentido como un bla, bla, bla. 

A contragolpe surge “la ideología de la Evaluación” (Jean-Claude Milner) que complementada por las clases y las leyes jurídicas, le dice al sujeto “este es tu nombre” y al economía del mercado que ello satisface. Objetos disponibles quiere decir para mi centro de invención del lenguaje, no uno para cada uno, sino cualquier sentido disponible al infinito. Es un problema porque la feminización del universo actual sería como  disponer de infinitos sentidos que permitirían goces infinitos, una paleta de muchos colores para poder gozar. Frente a ello esta la jaula del lenguaje clasificatorio que viene de una suerte de ciencia. Si a la multiplicidad de goces y sentidos se oponen la multiplicidad de nombres, se podría decir que hay una relación simétrica y especular entre el infinito femenino y las infinitas clasificaciones.

Hacer pareja con la pulsión
Lacan ha tomado muchas veces la palabra urgencia, como “urgencia subjetiva”  que  se caracteriza por la ruptura de una cadena simbólica, o sea que alguien que había vivido su vida más o menos con un cierto tempo narrativo de sí mismo, como una psicopatología cotidiana, irrumpe en un silencio , corte de un antes y un después, un agujero que rompe su narración. 

En el “Prefacio a la edicción Inglesa del seminario 11” va a decir que hay un inconsciente transferencial, significante y otro real, a partir del  es pulsional freudiano.La estructura significante esta comandada no por el significante sino por el objeto. En el capítulo “La sexualidad en los desfiladeros del significante”, del Seminario 11 presenta el es pulsional freudiano como la realidad sexual del inconsciente. El  es pulsional ocupa un lugar, se puede escribir, por eso el sujeto es una topología de un ocho interior, es un borde de lo que queda por decir y a la vez una representación  opaca.

Si hay un inconsciente real y un inconsciente transferencial, el real aparece en la transferencia como obstáculo. Freud lo describió sin representación.  Lacan puede homologar la  estructura de la pulsión con esa topología del sujeto, por lo que va a decir que Freud nunca hablo ni de la pulsión como un instinto, ni  tampoco como un trauma, sino que le dio más importancia al trieb  del que dice que tiene un punto de partida y una meta, trayecto en el que hay un orificio y un borde, y que lo que empuja es el drang que lleva a encontrar nada. Lo que interesa en esa meta al bordear eso, crear un espacio vacío.Todo eso genera un vacío, como el que hace el alfarero cuando crea el borde de un espacio. 

 Si alguien quiere satisfacerse en lo pleno, apenas se vuelve pleno resulta que es necesario volver al vacío para mantener el deseo vivo. Lo que sabe un adicto es que cuando no hay más droga hay una satisfacción paradójica, a la que tiende ese movimiento pulsional, que va de lo pleno a lo vacío y hace que la pulsión se satisfaga en su recorrido y no en el objeto logrado. 

Cuando Lacan plantea la “urgencia subjetiva”, dice que el inconsciente es un espacio del laps, que él encontró que lo urgente en un psicoanálisis tiene que ver con eso, conque alguien hable dividido. Estamos en un momento de la enseñanza de Lacan en el que se trata de hacer el par, quiere decir entenderse y estar de acuerdo, al fin por ejemplo, síntoma y pulsión. El fin supone el acuerdo del síntoma con esa pulsión, aceptar que puedo ser pareja de mi síntoma, lograr un cierto acuerdo con eso que parecía su horror. 

De ahí también el problema del valor de ese hecho pulsional, porque si me pongo de acuerdo con la pulsión, no la justifico, acepto que fui cómplice de haber gozado de eso, pero no se domestica nada, porque eso si sería estar del lado de la evaluación, de las leyes, etc. Si acepto que ese infinito con el cual soñaba que me provoco el síntoma, es “un par” con el cual tengo un acuerdo, hay un artefacto acordado.

La pulsión como tesoro significante
 “Subversión del sujeto...” es un escrito que alegoriza en el grafo del deseo el recorrido de un análisis. Acá se comienza, acá se termina, se pasa por la angustia, se pasó por el S (A) tachado, etc. El título de la clase “S (A) tachado”  tiene que ver con  el modo en que Lacan va a mostrar en ese grafo, como se atraviesa la pulsión y la angustia

 Hay dos indicaciones interesantes, la primera es que en el grafo tres dice que alguien se hace preguntas durante un análisis y encuentra respuestas, más o menos dolorosas y sufrientes, o sea que la pregunta que puede hacer alguien en un sueño tiene una respuesta en un fantasma a veces; entonces pone del lado derecho del grafo las preguntas y del lado izquierdo las respuestas. En la parte superior ubica lo que ocurre cuando uno entra a un análisis y en la parte inferior lo que ocurre cuando uno está como individuo en la masa, apretado por el ideal social.

Llamé S(A) tachado a esta primera clase porque un análisis comienza cuando un sujeto cree en el inconsciente. Pero si esto queda en el primer piso del grafo es una psicoterapia, inmediatamente va hacía un ideal social. Un análisis puede empezar cuando alguien habla, desprende un significante y el inconsciente empieza a responder con algo enigmático que es un deseo. Y este deseo como enigma, se transforma en una demanda pulsional.

 En “Subversión del sujeto...”  hace un grafo tres, en donde al enigma del deseo se responde con un fantasma y otro grafo completo donde dibuja la demanda pulsional a la que se responde con el S (A) tachado. Si vivo alegremente la moda de la época, S(A) tachado es angustia, si estoy en análisis S(A) tachado es la experiencia de la falta  de un significante que nombre a todo el conjunto de significantes. Podríamos leer ese momento de Lacan a partir de las dos vías posibles de la experiencia del S(A) tachado: como una experiencia de la falta de significante en el análisis, y como la experiencia de la angustia. La experiencia de la falta de significante –impotencia- termina en angustia. 

Luego dice: “el grafo inscribe que el deseo se regula sobre la fantasía así establecida, homólogo a lo que sucede con el yo respecto a la imagen del cuerpo”. O sea que ese fantasma esta regulando el deseo como se regula el yo con la imagen del cuerpo. Pero lo único que se puede hacer si no se introduce el deseo del analista como diferencia -para que no respondan con el cuerpo y la imagen, ni el deseo igual fantasma- es psicoterapia.

Continua: “Digamos para proseguir la metáfora de Damourette y Pichon sobre el yo gramatical aplicándolo al sujeto al que está mejor destinada, que la fantasía, es  propiamente “paño”de ese yo (je) que se encuentra primordialmente reprimido por no ser indicable sin el fading de la enunciación (...) Se concibe mejor en nuestra deducción que haya habido que interrogarse sobre la función que sostiene al sujeto del inconsciente, al observar que es difícil designarlo en ninguna parte como sujeto de un enunciado, por consiguiente como articulándolo, cuando no sabe ni siquiera que habla, de donde el concepto de la pulsión donde se la designe por una ubicación orgánica, oral, anal, etc que satisface esa exigencia de  estar tanto más lejos del hablar cuanto más habla”.

El psicoanálisis como "un par"
Si uno está en análisis todo enunciado puede remitirse a una enunciación, a otra cosa que no está dicha. De modo que toda exigencia de sentido va a ser imposible de satisfacer porque ya el lenguaje esta duplicado entre enunciado y enunciación. Es decir que en análisis se experimenta que la exigencia pulsional de la demanda, su  sed de sentido , no va a ser satisfecha: hay algo lógicamente imposible. 

Termina diciendo: “Pero si he hecho un grafo completo nos permite situar a la pulsión como tesoro de los significantes”. Lo llamativo es que cuando todos creíamos que el tesoro del significante era el A, es la pulsión donde está el tesoro del significante pero en la medida en que reduzco el goce a la castración, o sea limito la exigencia de la pulsión, su anotación como S tachado ($) rombo demanda (D).

La división del sujeto frente a la exigencia de la demanda pulsional, supone que esa D pide más y por lo tanto divide. Por eso la demanda pulsional no es solamente  demanda de decir sino de hacer; ,la compulsión lo dice en la frase “no puedo dejar de hacerlo”.

“No puedo dejar de decirlo” sería un segundo momento. Finalmente sería “No puedo dejar el análisis”, cuando el análisis se vuelve esa alteración de sentido adictiva. Entonces, el famoso diagnóstico de la época como adictiva, hay que pensarlo no solo por el lado de sustancias químicas, sino por la sed de sentido, que se limita por que en el fin, se cambia de discurso como se cambia de raza: se satisface con el psicoanálisis como un nuevo par.-


(*) Clase inaugural del Curso de Verano Síntomas sin inconsciente? El psicoanálisis no sin el Otro. Asociación de Psicoanalisis de La Plata -Clínica de la angustia al deseo- dictada el miercoles 6 de febrero en la APLP bajo el título: “ Presentación y orden de razones. El Otro barrado.”

Establecimiento Marcelo Ale



sábado, 15 de diciembre de 2012

JORNADAS ANUALES DEL C.I.D. IOM2 CORRIENTES-CHACO. Comentario de Damian Leikis



Jornadas Anuales del CID Corrientes-Chaco del IOM2

Los días 16 y 17 de noviembre pasados se realizaron las jornadas anuales de la ACID Corrientes-Chaco del IOM2 que llevaron como titulo “Amor al psicoanálisis en los tiempos del goce” donde se contó con la presencia de Enrique Acuña director de la ACID e invitados de la Delegación Posadas del IOM.

El viernes 16 en el café El Mariscal de la ciudad de Corrientes María José Roca, presidente de la ACID, abrió las jornadas. Luego se presentaron dos mesas de trabajo, la primera tuvo como titulo: “Lo que hace falta” y presentaron trabajos Luciana Molfino (ACID), Gustavo Gómez (ACID) y Fernando Kluge (Delegación posadas del IOM). 

A continuación se presentó una mesa redonda titulada: “Salud mental y psicoanálisis. La diferencia subjetiva ante la maquina clasificatoria, donde se contó con la presencia de expositores invitados de el Servicio de Salud Mental del hospital Perrando de Resistencia, del Hospital de Salud Mental San Francisco de Asís de Corrientes y del poder judicial de la pcia, de Corrientes con la coordinación de Micaela Durruty (ACID).

El primer día de trabajo concluyó con la intervención de Enrique Acuña: “Un amor singular en la época de lo universal”.

Durante su intervención Enrique Acuña introdujo el tema planteando explicando que el titulo de la misma hacia referencia al amor en la experiencia psicoanalítica, del amor al inconsciente en la entrada y el pasaje que se debería producir hacia un amor al psicoanálisis en el fin de análisis.
El amor al inconsciente se manifiesta en lo que Lacan denominó Sujeto supuesto saber; el SsS es un referente latente, es decir un espacio potencial, que encierra al objeto a. Un espacio que se introduce entre analista y analizante y sostiene la creencia en que todo lo que se dice puede tener un sentido diferente. 

El síntoma es un particular que nombra alguno en una categoría, pero no lo singular que es el vació que lo constituye. El SsS, entonces sirve para tapar la angustia que ocasiona el no saber, pero es en definitiva una ficción útil que le permite a alguien reinventarse y nombrarse de nuevo, un nuevo nombre que no se despoja totalmente del anterior. 
Siguiendo a Eric Laurent en el libro llamado Síntoma y Nominación plantea que en la entrada de un análisis se tiene el nombre del síntoma, un “yo soy” y al final se sale con un nombre ligado al goce singular de cada quien, a lo que no se puede desprender y que está mas allá del síntoma.

Luego comenta un testimonio de pase de Gustavo Stiglitz que fue publicado con el nombre de “Aquí hay gato encerrado” donde el sujeto relata una interpretación del analista en la que, mediante la traducción de un apodo del padre dicho en dialecto idish al alemán,  introduce un malentendido que revela la función de corte del inconsciente, de vacío en la significación, de que nada tiene sentido de ante mano, y esto provoca la salida, por parte del sujeto, del padecimiento de un fenómeno psicosomático.

Para concluir explica que el vacío que se produjo por la intervención del analista es lo que hace que el sujeto pueda testimoniar que el psicoanálisis tuvo una eficacia sobre él, y que si se puede luego transmitir eso, se produce un pasaje del amor al inconsciente a un amor al psicoanálisis, un amor singular.  



El sabádo 17 en La casa de las Culturas de la ciudad de Resistencia continuaron las jornadas con la mesa: “La macarada femenina” donde presentaron trabajos María Isabel D` Andrea (ACID), Ariel Scherman (ACID) y Julieta Ríos (Delegación posadas del IOM).

Posteriormente las jornadas se cerraron con una mesa de presentación de revistas en donde Enrique Acuña presentó Conceptual. Estudios de psicoanálisis Nº 13 de la Asociación de Psicoanálisis de La plata, Christian Gómez Fri(x)iones Nº 2 de la Asociación de psicoanálisis de Misiones y Damián Leikis El Puente: conexiones del psicoanálisis del CID Corrientes-Chaco del IOM2. 

De esta manera se consolidó el establecimiento de una red de publicaciones y de trabajo en conjunto que deseamos se extienda en el tiempo y también en la incorporación de nuevos participantes.

Damián Leikis


 
Jornadas anuales del Centro de Investigación y Docencia del Instituo Oscar Masotta CORRIENTES-CHACO.  "Amor al psicoanálisis en los tiempos del goce". 
Intervención de Enrique Acuña. 
Auditorio del café El  Mariscal- Corrientes-16 noviembre, 2012.-

PRESENTACION DE REVISTAS CONCEPTUAL, EL PUENTE, FRI(X)IONES en las Jornadas anuales del CID-















* Presentación de las tres revistas en el marco de las Jornadas anuales del CID Corrientes-Chaco.-
 Damian Leikis, Enrique Acuña, Christian Gomez, directores de las revistas de Psicoanálisis EL puente , Conceptual y Fri(x)iones; en la Casa de las Culturas -Resistencia (Chaco). -
17 de noviembre 2012. 



 *Instalacion artística y frente en la Casa de las Culturas , Resistencia.


viernes, 23 de noviembre de 2012

VIII SEMINARIO INTENSIVO IOM2 -el síntoma en los signos del goce-

VIII SEMINARIO INTENSIVO DEL IOM2
 
EL SÍNTOMA EN LOS SIGNOS DEL GOCE

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Viernes 30 de noviembre de 2012

de 9hs 30 a 14hs

EOL : Callao 1033 5° piso

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9. 30 hs. Apertura

9. 45 a 11 hs. Presentación de tres trabajos clínicos

1. Síntoma y fantasma en una histeria masculina, Patricia Sara Gerbaudo, CID San Luis, comenta Ernesto Derezensky.

2. Lógica de la cura, María Isabel D´Andrea, CID Corrientes – Chaco, comenta Graciela Esperanza.

3. Cuando se termina el amor…el resto, Mabel Andrawos, CID Santiago del Estero, comenta Silvia Ons.

11 a 11.45 hs. Cinco breves comentarios sobre Los signos del goce

1. Ernesto Derezensky, La forclusión generalizada.
2. Graciela Esperanza, Acerca de la interpretación continua y discontinua.
3. Silvia Ons, La identificación en el fin del análisis.
4. Gustavo Stiglitz, Lo real como categoría lógica.
5. Tudanca Luis, El S1/a.

11. 45 a 12 hs. Intervalo.

12 a 14 hs. Reunión institucional.

14 hs. Cierre.

ΦDirección Ejecutiva del IOM2: Ernesto Derezensky, Graciela Esperanza, Silvia Ons, Gustavo Stiglitz, Luis Tudanca (Director).

jueves, 15 de noviembre de 2012

JORNADAS ANUALES: Amor al psicoanálisis en los tiempos del goce-

 Jornadas Anuales 
 de Centro de Investigación y Docencia Corrientes-Chaco
 Instituto Oscar Masotta 2.

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Amor al psicoanálisis en los tiempos del goce

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Viernes 16 -11-12
 Café  El  Mariscal – Corrientes -

*18. 30 hs: Palabras de Apertura. María José Roca,   
Presidente de la Asociación Centro de Investigación y Docencia Corrientes-Chaco, I.O.M.2

*19  hs: Mesa N° 1: “Lo que Hace Falta”    
Coordina: Eliana Macchi
*Gustavo Gomez (Corrientes),
 *Luciana Molfino (ACID, IOM2 Resistencia),
*Fernando Kluge (Asociación de Psicoanálisis de Misiones)

*20 hs.: Mesa N°2: MESA REDONDA: 
“Salud Mental y Psicoanálisis: La diferencia subjetiva ante la máquina clasificatoria”

Coordina: Micaela Durruty
 *Lucrecia Rodriguez (Hospital Perrando, Resistencia)
 *Agustina Córdoba (Hospital San Francisco de Asis)
 *Jorge Galiana (Poder Judicial Corrientes)

*21  hs: Intervención: “Un Amor Singular en la época de lo Universal”. 
Enrique Acuña, Director   A.C.I.D.-IOM2


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Sábado 17-11-12

Casa de las Culturas,  Resistencia - 9.30 hs

9.45 hs: Mesa N°3: “La mascarada femenina”
Coordina: Carlos Trujillo
* María Isabel D` Andrea (ACID IOM2 Corrientes-Chaco)
* Ariel Scherman (ACID IOM 2 Corrientes-Chaco)
* Julieta Ríos (Asociación de Psicoanalisis de Misiones)

10.30: Break

11. hs. Mesa N°4: Las Revistas de psicoanálisis en la Cultura                                     
*El Puente N° 2  (Resistencia-Corrientes)  Damián Leikis 
*Fri(x)iones N°2  (Misiones)  Christian Gómez
*Conceptual N°13. (La Plata)  Enrique Acuña

12 hs: .Palabras de cierre

 


miércoles, 22 de agosto de 2012

SEMINARIO CLINICO: Coloquio-seminario. "Posiciones femeninas del ser". Docente: Osvaldo Delgado. 24-25/8.-


Reseña del Curso breve: "Conceptos fundamentales de la Clínica psicoanalítica"


Curso Breve

 

Conceptos fundamentales de la clínica psicoanalítica

 

            Entre los meses de mayo y julio de este año se realizó el curso breve “Conceptos Fundamentales de la Clínica Psicoanalítica” como una actividad más de la A.C.I.D Corrientes-Chaco del Instituto Oscar Masotta  en la sede del C.E.C.U.A.L (Centro Cultural Alternativo) de la ciudad de Resistencia. Constó de cinco clases dictadas por los miembros de la A.C.I.D y estuvo dirigido a público interesado en general.

        Durante el desarrollo del mismo se abordaron temáticas centrales de la teoría psicoanalítica en un tono introductorio y de divulgación más que técnico o avanzado.

 

En la primera clase María José Roca –Presidente de la A.C.I.D- junto a María Isabel D´Andrea hablaron sobre “El inconsciente hecho de palabras”, la segunda Carla Molinas y Micaela Durruty trataron el tema de la “Subjetividad y el sujeto”, en la tercera Ariel Scherman y Carlos Trujillo presentaron  “La sexualidad y la pulsión”, la cuarta clase la dictaron Damián Leikis y Melissa Lozina y tuvo por titulo “Clínica bajo transferencia”, mientras que la quinta clase, y cierre del curso, estuvo a cargo de María José Roca y Juan Pablo Dellamea quienes disertaron sobre “El síntoma hoy”.

 

El curso contó con la participación de público variado en el que se contaron estudiantes de psicología, de medicina, de ingeniería y concurrentes interesados que se acercaron a las instalaciones del centro cultural.

        La elección del lugar, sin dudas significó un acierto para la organización del curso ya que facilitó la difusión del mismo y la concurrencia de personas no relacionadas directamente con el ámbito del psicoanálisis, poniendo en acto una de las políticas de nuestra asociación que pretende integrar al psicoanálisis en los espacios culturales y de intercambio de la ciudad para romper con viejos estereotipos que confinan los saberes a los llamados “círculos de entendidos” y que producen la reducción de la vitalidad del discurso freudiano a la repetición de consignas artificiales.

 

        Cabe recordar que la A.C.I.D continúa organizando el Seminario Clínico Anual del Instituto Oscar Masotta que lleva once años ininterrumpidos de trabajo en las ciudades de Corriente y Resistencia, así como también el P.I.C (Programa de Investigaciones Clínicas) en los hospitales y servicios de salud mental de las dos provincias y también módulos de investigación -todas actividades abiertas al público en general-

        Para la segunda mitad del año continuarán las actividades de formación en psicoanálisis e invitamos a que se mantengan informados de las mismas por nuestras vías de difusión.

 

 

Damián Leikis